viernes, 30 de diciembre de 2016

Los trozos de un año y las piezas del que viene. 2017



¿Qué dirán los libros de historia sobre nuestro accidentado 2016? Fue un año quebradizo en el que bien podemos armar un rompecabezas (O más bien pegar con saliva trozos de vidrio de algo que no sabemos si se rompió o vino roto de nacimiento). Entre las muchas astillas dispersas podemos barrer hasta su inicio, donde viene una de las grandes palabras que definieron el arranque del calendario: Expectativa.
                En diciembre de 2015 se obtuvo una mayoría absoluta en la asamblea nacional por parte de la mesa de unidad, el primer gran reverso electoral del gobierno (el anterior evitaba una reforma, pero este le otorgaba la dirección del poder legislativo a la oposición venezolana). Desde entonces todos los venezolanos esperaban grandes cambios a corto plazo en el panorama político, económico y social del país, parte de ello es debido a la MUD, dado que el mensaje utilizado en su campaña prometía mucho más de lo que los entonces candidatos tuvieran la más ligera certeza de poder cumplir.
                Vienen los otros fragmentos de vidrio de este año roto, un gobierno que limita y encadena un poder a través de un tribunal supremo de justicia que quedará grabado en la memoria y conciencia histórica de los venezolanos (¿Cuánto le costará a nuestro país volver a confiar en sus instituciones? Venezuela tenderá a la anomia social y quedará indefensa a la manipulación de un discurso antipolítico, el 2016 fue un año de abundantes decepciones políticas). Es decir que la gestión y efecto de la nueva AN quedó opacada ante una palabra que escuchamos mucho este año: “Inconstitucional”.  Me atrevo a decir que dos palabras que forman partes angulares de nuestro año fueron entonces expectativa y nuestra fiel decepción y que la pieza clave de nuestro 2017 será: resistencia “¿Más? ¿Por qué?” ya veremos.
                En el 2016, el poder legislativo no pudo legislar, así de simple y por la deliberada intervención del TSJ, por lo tanto ninguna promesa de campaña está hoy por hoy satisfecha. El gobierno centró su estrategia en proyectar la incapacidad de la AN y de la MUD de cumplir su palabra, de obstaculizar cada iniciativa y proyectar la mayor decepción posible hacia la mud, y esta estrategia les funcionó en parte: Hoy las personas están desilusionadas con la mud, pero el gobierno no logró capitalizar ni reorganizar apoyo popular, sencillamente tenemos un país que sabe que hay que cambiar de gobierno, que está descontento con la oposición y que está sintiendo todo el peso de una crisis política que no parece tener salida. La Mud estaría muy lejos de la verdad si supiese que el 80% de desaprobación al régimen de Nicolas Maduro se traduce en 80% en respaldo a la oposición, sin embargo el escenario electoral es el más favorable a la misma, la oposición ganaría cualquier contienda electoral sin importar mucho el candidato, si no, hagamos una encuesta para saber cuántas personas se saben los nombres de los diputados de su circuito, muchos no tienen idea.
Mi astilla dentro de este año roto fue resumidamente así:
                En febrero tuve la oportunidad de presentar un informe de la situación de la crisis universitaria en Guayana al segundo vicepresidente de la AN Enrique Márquez, estuvimos con el siempre firme grupo del movimiento estudiantil de Guayana en las calles e incidiendo en nuestros espacios, fui de Puerto Ordaz a Upata para el 1%, me trasladé de Bolívar a Caracas el 1 de septiembre para la “toma de Caracas”, protesté con el movimiento estudiantil de Táchira en la sede regional del CNE en San Cristóbal el 16  de septiembre, estuvimos preparando la estrategia para el 20%, cuando es eliminado el RR salimos a las calles nuevamente, luego me senté a imaginarme una mesa (Porque no podíamos ni verla ni oírla), luego conocimos al presidente de la AN Henry Ramos Allup al cual recibimos en un tono muy exigente, y exigiendo precisamente respuestas claras, él  nos explica porque todo salió mal y nos deja un mensaje de persistencia, cierra su discurso con la frase “no nos dejen solos, que político sin votos es como general sin tropa”.
                Esto sin mencionar como se ha venido agravando la crisis dentro del país, una crisis general ya que ningún sector escapa de ella. Mi experiencia no es muy distinta a la de la mayoría de los venezolanos, es muy difícil persistir y mantener la moral ante tal escenario, sin embargo ¿Qué hacer?
                Podemos repetidamente lamentarnos y seguir pegando con saliva este año roto o saber que esta lucha no va a ser fácil y que un gobierno que es plenamente consciente de su impopularidad va evitar a toda costa medirse electoralmente y que debemos persistir considerando que estamos llegando al desenlace de este largo episodio en la historia de nuestro país. Por lo tanto quiero compartir un listado de perspectivas que pueden completar los trozos de nuestro año roto y las piezas de nuestro 2017:
                La AN por muy limitada que estuvo, este año fue una piedra en el zapato para el gobierno y evitó y evitará por 4 años más que legislen y otorguen poderes especiales al presidente para solo beneficiar intereses del gobierno. Así mismo nos lo diría Ramos Allup en su visita.
                Las elecciones presidenciales son en 2018, es decir que 2019 y 2020 son dos años en los cuales la actual asamblea funcionaria con un nuevo poder ejecutivo, es decir, por muy largo plazo, 2019 parece ser un límite máximo para la salida del gobierno y esto es una victoria obtenida el 6D que pasa muchas veces sin ser percibida ni analizada. Las estrategia puede centrarse en ir ganando espacios y construyendo la gobernabilidad de la transición política venezolana, o seguir buscando mecanismos para apresurar este proceso.
                Con respecto a lo anterior, a mi criterio, se debe caminar y masticar chicle al mismo tiempo, cuidando las reservas de respaldo popular. Debemos centrarnos en ganar alcaldías y gobernaciones, de trabajar y ejercer presión para que se tomen medidas inmediatas para la solución de la crisis económica y humanitaria y a su vez agotando todos los mecanismos constitucionales para lograr un cambio de gobierno, dado que es evidente que un gobierno que no cambia su modelo ni corrige sus políticas no cambiará el rumbo del país, hoy esto es una realidad, el país va en picada y ni siquiera hemos tomado la ruta para el ascenso.
                ¿Una tercera vía? El país está más polarizado conforme pasan los días, dividir votos es cada vez un mayor riesgo, la pluralidad y la representatividad parecen logros lejanos en el país. Estos actores deben seguir incidiendo, debatiendo y generando criterios, pero la división puedo costar muy caro en este proceso tanto para la MUD como para partidos de oposición fuera de la mesa. Lo dejo como pregunta ¿sacrificar la pluralidad para reconquistar la democracia? no necesariamente, sacrificamos es  la aspiración electoral para la representación plural y la distribución del poder en el país.
                Entre nuestra canciller y la clara actitud antidemocrática del gobierno han hecho que el respaldo internacional para la “revolución bolivariana” haya sufrido un grave retroceso. La gran bandera del mercosur es un gran síntoma de este hecho, la OEA se mantiene en constante vigilia por parte de Almagro y ahora inicia un combate diplomático entre el gobierno y el acuerdo de la OTAN con Colombia. Internacionalmente, el gobierno ha perdido mucho espacio.
                La Mud debe tener conciencia de que el hambre y la desesperación de un pueblo agobiado no tiene paciencia, es hora de mensajes claros y agendas concretas, sin generar una matriz de opinión que juegue con las expectativas de los que hoy tienen un golpeado respaldo a las decisiones de la mud. ¿Hay que tomar decisiones con costo político? Sí, pero tengamos un mensaje claro, comuniquemos que estamos haciendo, no generemos grandes expectativas, generemos grandes estrategias, grandes debates.
                ¿Qué hacer si eliminan de manera arbitraria la AN? No habrá excusa para que el gobierno venezolano pueda evadir el carácter despótico y dictatorial de semejante medida, y no, no nos sorprendería que lo hicieran, son perfectamente capaces, de lo que no cabe duda es que será la medida que mayor costo político que habrán tenido que tomar. Los diferentes actores no pueden recibir esta medida por sorpresa, en dicho caso, al movimiento estudiantil, a los factores políticos, a los gremios, les corresponde responder con fuerza en las calles, de forma pacífica e inteligente. La carta democrática sería activada y es un escenario que se puede tornar violento, es lo que hay que evitar, nuestro mejor escenario es elecciones, su mejor escenario es la división de la Mud y la reorganización del apoyo popular, el escenario de mutua destrucción asegurada es el de una confrontación violenta en las calles.
                El gobierno ha tenido grandes equivocaciones este diciembre, el desastre sin forma que han hecho con el cambio del cono monetario, el cierre de las fronteras y la recolección de los billetes ha dejado en evidencia la improvisación que tiene el gobierno en temas de semejante seriedad. El 2017 inicia con un gobierno cada vez más impopular, con un pueblo venezolano más cerca del colapso y con una Mud que debe revisarse y plantear los escenarios. 2017 será un año tan o más difícil que el 2016, pero los avances para lograr en un cambio en el país son también más visibles, nuestro objetivo no es solo cambiar de gobierno, es cambiar de gobierno y que haya un país después de dicha lucha.
                Persistencia, inquebrantables ante las circunstancias lograremos ver el país que queremos, y no falta mucho. Pensemos y planifiquemos ese país y defendamos el sacrificio que ha costado llegar a este punto. El país ya está roto, pero empezamos apegar las piezas, y no cabe duda de que el 2017 será definitivo, la parte que de forma a este gran rompecabezas. Feliz año nuevo Venezuela, feliz año nuevo.

                              Dayvi Josué Castellano
Presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales UCAB



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