En la última semana me ha correspondido una experiencia totalmente nueva, esa fue la de ser uno de los 4 jurados de un concruso de poesía organizado por la organización Buscadores de Libros de Guayana denominado "Descubriendo Poetas" en la cual participaron 18 obras. Es mucho lo que se aprende en estas ocaciones y en apoyo a todos esos escritores que fomentan la cultura en nuestra ciudad estaré publicando a lo largo de la semana sus obras por esta vía.
La primera corresponde al autor Alejandro Hernández quien firma con el seudonimo de "Alemahro" e insistió en mencionar que su obra "Por esto, no por aquello, yo me quedo" está dedicada a O.S.L.A.
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
Por tus cabellos,
Porque son el
marco del arte que es tu rostro;
Son los hilos que
en la intimidad se entretejen en mis manos,
Mientras en tus
labios y en tu cuello deposito mis besos.
Por tus ojos,
verdes y radiantes de coqueta pasión,
Que son el abismo
donde a veces me pierdo intentando descifrarte;
Que son el final
del mapa donde realmente te encuentro;
Donde descubro
tus miedos, tus mentiras y verdades.
Por tus ojos y
por tus labios,
Por tus cabellos
y por tu cuello,
Y por tu tez
minada de pecas,
Cuya ausencia hoy
es mi desvelo.
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
Por tu espalda…
oh tu espalda…
Esa sabana que
sirve a mis manos de puente,
Entre tus hombros
y tus caderas,
Entre tu cima y
tu valle.
Por tus senos, esos
imanes para mis ojos,
Que invitan a
despreciar y desprender cualquier ropa;
Que están hechos
a la medida de mis manos,
Pero sobre todo
al gusto de mi boca.
Por tu espalda y
por tus senos,
Por tus hombros y
caderas,
Y por tus manos
que con suavidad y fuerza,
Me aliviaban en
mis penas.
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
Por tus piernas
venenosas y hechizadas,
Que si me atrapan
no me sueltan;
Y que yo siempre
dejo que me atrapen,
Pues así es que
la libertad no me deja.
Por tu feminidad,
La que me envuelve
como hombre;
Esa que me quita
mi propiedad,
Y me pone a tu
nombre.
Por tus piernas
venenosas,
Por tu feminidad
prohibida,
Y por todo lo
demás que te hace mujer,
Es que quisiera
que volvieras a ser mía.
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
No se trata solo
de lo físico y mundano,
De verdad es amor
de lo que hablo;
En tu esencia es
donde más encuentro,
Las razones por
las que te amo.
Por ejemplo están
tus consejos que me guían,
Como la luz lo
hace con el árbol;
Me nutren desde
mis raíces,
Me proyectan a lo
alto.
También están tus
besos y tu calidez,
Tus abrazos y
miradas;
Están tus palabras
sinceras,
Y tu libertad de
largas alas.
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
También encuentro
entre mis razones,
Tus deseos y tus
sueños;
Porque ahora que
lo pienso,
Son también mis
deseos y mis sueños.
Pues es el anillo
que tanto ansías,
El mismo que
quiero darte;
Así como son los
hijos que quieres,
Los mismos que
quiero que me digan papi.
Es tu esencia, es
tu personalidad,
Es lo mundano y
lo transcendental,
Lo que hoy me une
a ti,
Y con el tiempo
me mantendrá.
Por esto…
Por esto y nada
más por esto…
No por esto…
No me importa lo
que digan, yo no lo hago por esto.
No lo hago por
los majestuosos tepuyes,
Ni por el hermoso
Salto Ángel;
No lo hago por la
selva verde,
Ni por la sabana
grande.
No lo hago por
los Médanos de Coro,
Ni por las playas
de nuestro orgullo;
Ni lo hago por el
Pico Bolívar,
Pues su cima no
es tu mundo.
No lo hago por la
arena ni por el mar,
No lo hago por el
sol ni las estrellas,
No lo hago por
ningún paisaje de nuestra tierra,
Que no tenga tu
piel de frontera.
No por esto…
No me importa lo
que digan, yo no lo hago por esto.
No por esto…
No me importa lo
que digan, yo no lo hago por esto.
No lo hago por
nuestra hallaca,
Ni lo hago por
nuestra arepa;
Y es que ni el pabellón
me llena,
Como tú me llenas
el corazón.
No lo hago por
las gaitas o las llaneras,
Ni por la salsa o
el tambor;
No lo hago ni
siquiera por Guaco,
Ni siquiera por
Oscar D´ León.
No es que no
quiera mi comida,
Ni es que no
quiera a mi música;
Se trata de que
te quiero más a ti,
Mi ahora ausente
musa.
No por esto…
No me importa lo
que digan, yo no lo hago por esto.
No por esto…
No me importa lo
que digan, yo no lo hago por esto.
No es por el
gocho o el maracucho,
Ni por el
caraqueño o el margariteño;
No es por nadie
más que pueda encontrar,
En los caminos de
este gran pueblo.
No lo hago por
las Virgensitas,
Que encuentro en
cada Estado;
No es ni Dios ni
ningún santo,
Los que a aquí me
tienen atado.
Y con el permiso
del que está arriba,
Es que digo estas
palabras;
Pues hoy no me
entrego a él en cuerpo y alma,
Por una mujer cuya
mano ya no está en mi palma.
No por esto…
No me importa lo
que digan, yo no lo hago por esto.
No por esto…
No me importa lo
que digan, yo no lo hago por esto.
Ya para ir
finalizando,
Aunque todavía
falta un poquito,
Quiero decir que
no lo hago por la promesa
De una Venezuela
sin malos políticos.
Porque no es que
esté de rojo y no de azul,
O de amarillo en
vez de verde;
Se trata de que
mi país lleno de gente,
Me regaló el
mejor tricolor.
Un tricolor que
son su cuerpo,
Su mente y su corazón;
Una unión de
colores,
Que para
esperarla me dan valor.
No por esto…
No me importa lo
que digan, yo no lo hago por esto.
Por esto, no por aquello,
Yo me quedo.
Yo me quedo en mi
país,
Convulsionado
como está,
Porque hay una
mujer que me llena,
Y por la que
quiero luchar.
Y esa misma lucha
es para mi tierra,
Para mi gente y
su Historia;
Pues no hay poder
como el amor,
Para cambiar
nuestras futuras memorias.
Ahora sí me
despido,
Con un último
humilde verso;
Yo me quedo en mi
país,
Para recuperar
sus besos.
Por esto, no por
aquello,
Yo me quedo.
El autor correlaciona una serie de poemas que se van desarrollando en torno a una misma temática. Explica como rompe el cliché de decidir no irse de Venezuela por razones de mero amor patrio (que no quiere decir que no lo tenga) sino que decide quedarse por una mujer que idealiza a lo largo de la obra. Una historia succecuente original y entretenida que va de la mano con una realidad país y nuestras excusas y razones para superarla, aquí queda manifestada una razón de peso para el autor que recibió "Mención honorífica" a su poemario. A veceso nos damos cuenta que es Por esto, y no por Aquello, que yo me quedo. Gracias Alejandro Hernández, por los valientes que se atreven a seguir haciendo cultura y sembrando arte en medio del despotismo y la tempestad.
Cerramos recordando esta frase de Cervantes "El año que es abundante de poesía, suele serlo de hambre" sigamos haciendo cultura, sigamos haciendo ciudad, sigamos haciendo país.
Dayvi Castellano